diumenge, 13 de desembre del 2015

No al maltrato animal

Animal: “Ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso.” RAE

Si, vive y siente, esta es la definición que se encuentra el diccionario de la Real Academia Española. Pues si, por si no lo sabias, siente como tu, siente como todas estas personas por las que, seguramente, lo darías todo.
Siente. Siente cada golpe, siente cada cicatriz, siente cada minuto que pasa solo en la calle, abandonado, sin comida, sin cariño. Siente cada grado de extremo frio en pleno mes de Enero. Siente cada paso que da en busca de su antiguo hogar, porque a pesar de lo que le has hecho te sigue buscando, pensando, tal vez, que lo dejaste allí sin querer. Te busca a pesar de cada paliza porque piensa, que después de cada una de ellas, la culpa es suya, piensa que se lo merece porque ha hecho algo mal, y te sigue queriendo a pesar de que no sea así y de que la culpa sea tuya.

Siente cada instante de soledad y vive por volver a encontrarte. Vive por volver a tener un hogar, vive por sentirse, otra vez, querido. Vive con el miedo de no volver a sentir lealtad. Vive con la esperanza de... Esperanza de que le cuiden, esperanza de que le mimen, esperanza de que le vuelvan a tratar como lo que es, un animal. Un animal inocente que lo único que quiere es quererte y que le quieras.

No logro entender como nos podemos convertir en seres tan despreciables siendo, como se puede ver en el vídeo, tan inocentes en nuestra niñez. Seamos leales, ellos lo son constantemente, seguro que no es tan difícil como creemos. Acabemos con el maltrato animal.

Piensa en ti, mira a tu alrededor. Antes de hacerlo piensa. ¿Y si fueras tu? ¿Y si fueras tu el que está en su piel? Él nunca lo haría, no lo abandones, no lo maltrates.





Día Internacional de los Derechos de los Animales 2015 - Maskokotas

dilluns, 23 de novembre del 2015

Muerte morirás

Vivimos constantemente pensando en un final, un final inminente o no, en un final que terminará con todo y con nada. En un final que acabará con nuestro ser, con nuestra ilusión, con nuestra mirada pura que, en días como hoy, puede iluminarse y brillar tanto como lo hace un lucero en plena oscuridad...

Vivimos temiendo a la muerte, temiendo en que llegue el fin de unos días llenos de plenitud o no, pero el fin de todas formas.

Vivimos en un mundo lleno de tabús, donde callamos por miedo a pronunciar la palabra prohibida, aún necesitando gritarla a los cuatro vientos. Muerte. Muerte. Muerte... Vivimos pensando y temiendo, callando y dejando pasar, dejando pasar el tiempo que no vuelve y que no volverá jamás. Temiéndole a algo que no vamos a poder evitar o si. Tu o ella. 

Vivimos. Que bonita forma de empezar algo, viviendo... Viviendo hasta el último segundo, inhalando hasta el último momento el aire que nos da vida y a la vez libertad... Vivimos y viviendo dejamos pasar la vida.

A veces, tememos por falta de algo, por falta de fuerzas, por falta de constancia o en este caso por falta de tiempo, tiempo que no aprovechamos, y que pasó, y llegando el final temimos a la muerte, a la muerte que puede hacer que termine algo sin terminar, a la muerte que al tener el poder se siente poderosa. Pero... Que mejor forma de acabar, que acabar cuando nosotros queremos Y no hablo precisamente de acabar muriendo sino, haciendo todo lo nos propongamos y llenando nuestra vida porque solo cuando estemos llenos, solo cuando tengamos las riendas de nuestra propia vida, solo entonces, la muerte morirá, solo entonces, dejaremos de temer y cuando dejemos de temer, dejaremos de pensar y cuando no se piensa, no existe.

Muerte morirás, morirás cuando no te tema, cuando ni en el último suspiro de mi plena vida te piense, cuando todo mi mundo termine antes de que tu llegues, solo entonces morirás.



Muerte no te enorgullezcas,
aunque algunos te llamen poderosa y terrible,
puesto que nada de eso eres; porque todos
aquellos a quienes creíste abatir no murieron,
triste muerte, ni a mi vas a poder matarme,
esclava del hado, la fortuna, los reyes y los
desesperados, si con veneno, guerra y enfermedad
y amapola o encantamiento se nos hace dormir
tan bien y mejor que con tu golpe, de qué te jactas,
tras un breve sueño despertamos a la eternidad
y la muerte dejará de existir,

muerte morirás.”

diumenge, 15 de novembre del 2015

PRAY FOR PARIS



Vidas que se apagaron antes de lo que deberían, sueños que desaparecieron sin haberse cumplido, palabras que se quedaron para siempre en el silencio, unos “te quiero” que no llegaron a tiempo, miradas que no se volverán a cruzar, abrazos que no se volverán a sentir...

Preguntas que aparecieron, lágrimas que se derramaron, que se derraman y que se derramarán...

Desolación. Rabia. Odio. Tristeza.

Nadie ni nada tendría que cambiarle el destino a una persona. ¿Y aún tenemos que creer en la humanidad? ¿Esto es la humanidad? ¿Quitarles la vida arrancándoles todo, TODO, sin más es humano? Nadie tiene derecho a decidir sobre nadie y menos alguien como esos. Esos.

Luchemos por ellos, por los que por desgracia y por unos desgraciados ya no están. Luchemos por vivir en un lugar mejor, luchemos para que las cosas jamás terminen así, luchemos para que una vida jamás termine sin tener que terminar. Luchemos por nosotros, por ellos, por algo mejor. Luchemos...


A los héroes desconocidos que venían en ayuda durante la masacre. Para el hombre que me tranquilizó y puso su vida en la línea de fuego para tratar de cubrir mi cabeza mientras yo gemía, a la pareja cuya últimas palabras de amor me mantuvo creyendo en el bien en el mundo, a la policía que tuvo éxito en el rescate de cientos de personas, a los desconocidos que me recogieron en la carretera y me consolaron durante los 45 minutos en los cuales creía realmente que el chico que amaba estaba muerto...”  Testimonio de uno de los antentados -Isoble Bowdery