Situémonos en el tiempo. Año 2000: "Por cojones se aprobará el plan hidrológico" palabras de Arias Cañete. Volvemos al año 2016: "El gobierno Español aprueba por decreto el "Pla hidrològic" sin escuchar la voz de la Generalitat ni del territorio. El documento prevé 465.000 hectareas más de regadio para los próximos cinco años."
Miles de persona llevamos más de 30 años de lucha que por nuestros cojones y por los de los que no están vamos a salir victoriosos. Lucha por salvar nuestra casa, casa que los de arriba ven con ojos codiciosos y les da igual todo lo demás, les da igual que desaparezca, les da igual todo lo que siente la gente, les da igual que el todo se vuelva en nada...
Miles de persona llevamos más de 30 años de lucha que por nuestros cojones y por los de los que no están vamos a salir victoriosos. Lucha por salvar nuestra casa, casa que los de arriba ven con ojos codiciosos y les da igual todo lo demás, les da igual que desaparezca, les da igual todo lo que siente la gente, les da igual que el todo se vuelva en nada...
Siento
pena. Pena por todas estas personas que se mueven por puro interés y
arrasan con todo a su paso. Pena porque no sienten, no escuchan y no
dejan sentir... Pena porque no dejan que sigamos vibrando cada vez
que salimos a pasear por el Delta, ni que la gente de fuera venga a
disfrutarlo. Egoístas.
La gente del “Delta del
Ebre”. Nacimos, por suerte, en un paraíso natural. Un paraíso que
por desgracia puede desaparecer. Nuestra casa. Ojala todo el mundo
pudiera verlo tan solo unos segundos, segundos que os juro que
bastarían, bastarían para enamorarle eternamente. Porque la vida no
es solo vivir, la vida es sentir y por suerte, nosotros, vivimos en
un lugar que nos hace sentir a cada paso.
Juntos somos fuerza,
fuerza que lucha por algo mejor, fuerza que lucha contra los más
poderosos, fuerza que lucha para que este paisaje perdure y, también,
para que todos los que están por venir puedan sentir lo mismo al
verlo.
Salvemos el Delta


