dijous, 16 d’abril del 2015

¿Qué somos?

Átomo: “Cantidad menor de un elemento químico que tiene existencia propia y se consideró indivisible. Se compone de un núcleo, con protones y neutrones, y de electrones orbitales, en número característico para cada elemento químico.”

Hoy, he podido asistir a una conferencia sobre el átomo. En ella, para que la gente lo pudiera entender mejor, lo han comparado con el sistema solar. ¿Con el sistema solar? Os habréis preguntado, sí. El sol es el núcleo del átomo, donde en este segundo está la carga positiva y los planetas son como si fueran los electrones, dispersos alrededor.





Y por supuesto esto me ha hecho pensar... Pensar en mi, en la humanidad, en el planeta, en el sistema solar, en el universo... ¿Qué somos? Para el universo, nosotros somos como un pequeño átomo sin importancia, para el sistema solar un grano de arena en un desierto, para el planeta algo con vida, para la humanidad si llegamos a ser alguien importante tendremos un nombre pero si no llegamos a desarrollar el potencial que cada uno de nosotros tenemos, porque todos podemos ser especiales en algo, seremos uno más, uno más que nace, crece, se reproduce y, finalmente, muere. Pero, para nosotros ¿qué somos para nosotros? Somos alguien que quiere más, somos alguien que intenta comerse el mundo, somos poderosos, somos soñadores. De ser, somos muchas cosas pero sobretodo somos alguien que cree, es gracioso pero “alguien que cree” es lo que más somos, porque somos alguien que cree que quiere más pero nunca se esfuerza para tenerlo, somos alguien que cree que intenta comerse el mundo pero que al final no se come nada, nos creemos poderosos sin tener el poder de nada, nos creemos soñadores y, bueno, soñadores si lo somos, porque de soñar, soñamos. Soñamos en ser sin serlo, soñamos en creer sin creerlo, soñamos en sentir sin sentirnos nadie, soñamos, soñamos...

Es curioso lo grandes que nos llegamos a sentir y lo pequeños que llegamos a ser. Si nos paramos a pensar no somos nadie, que triste es ser alguien sin serlo. Creíamos ser los protagonistas de nuestra historia y en realidad somos el actor secundario de una macro historia llamada universo o, a lo mejor, no somos ni eso porque, en realidad, si uno de nosotros falta, si yo o tu o él faltamos, el telón no se cierra porque la historia sigue...