dimecres, 14 de setembre del 2016

Ponle actitud a la vida, a tu vida.

La sonrisa es la curva más bonita del camino de la vida, la curva que más nos cuesta conducir, la que más nos cuesta disfrutar… Nacemos sintiéndonos desdichados y nos empeñamos en valorar más las cosas negativas que se entrecruzan en nuestra felicidad… Le damos, a los sentimientos negativos, el poder de invadir cada centímetro de nuestro organismo, de hacerse poderoso en él, de borrar cada momento de felicidad para apoderarse de nuestra vida.

No nos damos cuenta, pero el peor enemigo de nosotros, somos nosotros mismos. Nos estamos condenando a cadena perpetua, nos atamos y nos privamos de respirar cada minuto de felicidad, de vivir intensamente, de entender que caminar con la arena debajo de los pies es uno de los mayores regalos que nos ha dado la vida…

Nos atamos… Nos atamos en vida, nos quitamos nuestra propia libertad… Nos sentimos esclavos de nosotros mismos, de la vida, de la sociedad… Corremos a toda prisa para llegar al metro, nos agobiamos si no llegamos, nos machacamos si lo perdemos y no disfrutamos, no sabemos disfrutar de cada bocanada de aire, no sabemos apreciar cada paso que damos bajo el sol, bajo el cielo intenso, bajo la lluvia… No nos damos cuenta que las cosas realmente importantes son las que no apreciamos, la felicidad más intensa está en las cosas que tenemos delante pero que no queremos ver.


La felicidad está en los abrazos espontáneos, en las caricias, en las miradas… La felicidad está en los “te quiero”, en la brisa del mar, en el aire fresco de la montaña… La felicidad está caminar, correr, sentir… La felicidad está en la actitud, en tu actitud. Tú eres el dueño de tu propia vida, el capitán que guía el barco en este mar de idiotas que desaprovechan sus días y tú, eres quien decides en que bando estás. En los que viven por vivir, en los que arrastran los pies, en los que se apenan de todo lo negativo o en los que le ponen actitud a la vida, en los que disfrutan de las pequeñas cosas, en los que viven con intensidad  y muestran la curva de la felicidad día a día, incluso cuando están en una de sus peores batallas.

Incluso en batalla más dura, en los días más nublados y en la tormenta más negra hay un faro que te ilumina. No dejemos que las cosas más miserables nos nublen los ojos, ni que nos quiten la sonrisa... Los problemas siempre vienen, no nos los creemos nosotros. Disfrutemos del regalo más bonito, la vida.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada