dijous, 9 d’octubre del 2014

Excalibur

Después de haber estado viendo comentarios durante varios días sobre, el pobre, Excalibur, dejadme que hablé desde la ignorancia como estáis haciendo todos y cada uno de vosotros.

Por si alguien no lo sabe, Excalibur, es el perro de la Auxiliar de enfermería a la cual le diagnosticaron ébola esta semana. Después de hacer esta aclaración, mi pregunta es ¿Tenéis algo en vuestra cabeza a parte de vuestras bonitas melenas que tanto os cuidáis?

Me he cansado de oír comentarios como: “Si matan al perro, que la maten a ella...”, “Pobrecito, dejadlo vivir...” o “Antes de matarlo hacedle las pruebas necesarias para saber si tiene ébola...”

Soy la primera que defiendo los animales, me gustan como la que más y no niego que me ha dado pena la situación de Excalibur, pero ¿Soy la única que veo que es de locos que lo hubiesen dejado vivir? La sanidad en este país, sintiéndolo mucho, va de capa caída, ya tenemos pocos recursos económicos como para invertirlos en cerrar una planta para poner al perro y esperar o hacerle pruebas... No sé si soy demasiado cerrada de mente pero, que queréis que os diga, prefiero que este dinero se invierta en poder mejorar, por ejemplo, el protocolo que tienen en los Hospitales por si hay algún caso más, porque si no ya veis lo que pasó o simplemente que lo gasten en personas... Porque precisamente estos tratamientos no son lo que se dice baratos...

A parte de eso, a una persona tu le puedes decir: “Mira tienes esto y tienes que estar en cuarentena porque puedes infectar a más gente” pero, ¿y a un perro? A un perro no. El ébola se transmite a través de saliva, sudor, sangre, etc. ¿El perro sabría controlar sus ganas de hacer sus necesidades? ¿Dejaría de lamer cualquier cosa que le pareciese agradable?
El perro ya tenía, si no me equivoco, unos 12 años, no era precisamente joven. Personalmente, lo siento, pero defiendo la decisión que se ha tomado. No es precisamente un tema como para poner primero el corazón y después el uso de razón.

No quiero que nadie se sienta ofendido, es mi humilde opinión. Ojalá no hubiesen tenido que tomar la decisión de sacrificarlo, eso significaría que no habría pasado nada.