diumenge, 31 de gener del 2016

Entre miradas

El teléfono no le suena... Ella, espera...
Hace unos días que mira cada instante el móvil esperando un mensaje o una llamada que no llegan pero que llegarán... Sabe que llegarán y lo espera... Espera que llegue ese instante para oír, otra vez, su voz. 
Espera impaciente, porque sin esos instantes del día es como si le faltara algo... Es como si le faltara el aire o como si fuera corriendo y de repente la tierra se hundiera... y se cayera al vacío... Porque le falta... Le falta oírle la voz... Le falta su “buenos días princesa”... Le falta saber como está, porque si él está bien, ella también y si no lo está, ella estará allí para sacarle esa sonrisa que tanto le gusta...
Esa sonrisa que hace que, él, sea especial, esa sonrisa que la enamoró esa noche... Tan pura, tan sincera... Esa sonrisa que le recuerda a esa noche tan mágica... La mejor noche, sin duda...
Esa noche en la que las miradas se cruzaban tímidamente... Esa noche en la que las miradas se llamaban y gritaban: “Mírame, mírame...” Deseaban cruzarse una vez tras otra... Y lo hacían porque, esa noche, se deseaban...
Se deseaban y después de unos años lo seguían haciendo... Porque se amaban... Y deseaban hacerlo durante el resto de sus días... Y se juraban cada día “para siempre”...
Al fin suena el teléfono, vuelve a oírle la voz, ella sonríe... Y a la vez, suspiran y se susurran un te quiero. Un te quiero tan sincero que hace parar el mundo y todo lo de alrededor desaparece mientras ellos sonríen...



dimecres, 13 de gener del 2016

Cuando, por fin, eres tu



Hay días de noches frías y largas, días interminables en los que la saeta del reloj no avanza. Días que no ves la salida, que no encuentras tu camino y que cada caída te duele más.

Hay días que no sientes que eres más fuerte que el anterior, días en los que te pesan más los errores y sientes que, quizá, ni te dejan avanzar... Hay días nublados, días en los que te sientes solo sin estarlo y días que, de repente te cambia todo...

De repente, las noches se vuelven cortas, encuentras tu camino y te encuentras a ti... De repente, los días brillan más, nada te duele y te sientes tan fuerte que ni tu mismo te puedes destruir...

De repente, hay momentos en los que luchas con tanta fuerza que crees que vas a ganar todas las batallas, y las acabas ganando. Momentos en los que vives con tanta intensidad cada instante que te da igual lo que pase al día siguiente, porque te sientes bien y todo lo demás no importa...

Hay momentos en los que lloras de felicidad, en los que gritas de alegría y en los que te sientes tu, en los que, por fin, eres tu...

Hay momentos en los que gritas a los cuatro vientos: “¡Por fin!”. Porque, por fin, eres tu quien lleva las riendas de tu propia vida... Por fin, eres tu quien eres feliz... Por fin, eres tu quien toma sus propias decisiones y, por supuesto, acierta... Por fin, vas por el camino que querías... Por fin, te has encontrado... Si, después de tantos años te has encontrado, por fin...







dimarts, 5 de gener del 2016

El vestido de Cristina Pedroche

Llego 5 días tardes pero más vale tarde que nunca y, por supuesto, quería dar mi opinión sobre el revuelo que se ha vuelto a montar, otra vez. No me podía quedar callada como el año pasado...
"Sí, soy culpable. Soy la única culpable. No hay que mirar a nadie más, sólo a mí. Nadie me obliga a hacer, ni decir, ni vestir nada.
Soy feliz porque soy libre. Hago con mi vida lo que quiero. Al igual que voto a quien quiero, lo mismo hago con mi ropa. Me visto como quiero y como me apetece en cada momento." Cristina Pedroche
Te das cuenta de que la sociedad en la que vivimos aún no está tan modernizada como se creen la mayoría de este país cuando de lo que más se habla durante dos fines de año consecutivos es de un vestido. De el vestido de Cristina Pedroche.
Presumimos constantemente de liberales y de modernos pero nuestras palabras de desprecio y los actos, en casos como este, demuestran absolutamente todo lo contrario.
Es triste que una persona tenga que salir a defenderse por llevar el vestido que ella misma había elegido y que para ella era el perfecto. Para ella, no para el resto de España. Porque como Cristina mismo dice, ella viste como quiere y nadie le obliga a ponerse nada y menos para subir la audiencia de un canal.
Vivimos en un país machista. Machismo que últimamente veo fomentado por mujeres. Mujeres que critican a otras por su forma de vestir, mujeres que no ven bien que una mujer luzca su cuerpo con un vestido con transparencias. Mujeres que llaman puta a otras... 
Visto desde mi perspectiva es pura envidia, envidia que no es sana y que por supuesto hace daño a la mujer en general y si no nos respetamos nosotras mismas no lo van a hacer los demás, aprendamos a valorarnos por nuestro carácter, por nuestra personalidad y por nuestra inteligencia y no por la largaría de una falda, por llevar ropa más transparente o por querer enseñar más o menos carne...
Me gustaría "dedicar" esta entrada a las personas en general, pero por desgracia quiero que la reflexión la hagan más mujeres que hombres. Varones que hayan criticado el vestido los habrá, pero yo he visto más féminas...

Blogg Cristina Pedroche:
http://blog.hola.com/cristinapedroche/2016/01/soy-culpable.html#more-1472