dilluns, 23 de novembre del 2015

Muerte morirás

Vivimos constantemente pensando en un final, un final inminente o no, en un final que terminará con todo y con nada. En un final que acabará con nuestro ser, con nuestra ilusión, con nuestra mirada pura que, en días como hoy, puede iluminarse y brillar tanto como lo hace un lucero en plena oscuridad...

Vivimos temiendo a la muerte, temiendo en que llegue el fin de unos días llenos de plenitud o no, pero el fin de todas formas.

Vivimos en un mundo lleno de tabús, donde callamos por miedo a pronunciar la palabra prohibida, aún necesitando gritarla a los cuatro vientos. Muerte. Muerte. Muerte... Vivimos pensando y temiendo, callando y dejando pasar, dejando pasar el tiempo que no vuelve y que no volverá jamás. Temiéndole a algo que no vamos a poder evitar o si. Tu o ella. 

Vivimos. Que bonita forma de empezar algo, viviendo... Viviendo hasta el último segundo, inhalando hasta el último momento el aire que nos da vida y a la vez libertad... Vivimos y viviendo dejamos pasar la vida.

A veces, tememos por falta de algo, por falta de fuerzas, por falta de constancia o en este caso por falta de tiempo, tiempo que no aprovechamos, y que pasó, y llegando el final temimos a la muerte, a la muerte que puede hacer que termine algo sin terminar, a la muerte que al tener el poder se siente poderosa. Pero... Que mejor forma de acabar, que acabar cuando nosotros queremos Y no hablo precisamente de acabar muriendo sino, haciendo todo lo nos propongamos y llenando nuestra vida porque solo cuando estemos llenos, solo cuando tengamos las riendas de nuestra propia vida, solo entonces, la muerte morirá, solo entonces, dejaremos de temer y cuando dejemos de temer, dejaremos de pensar y cuando no se piensa, no existe.

Muerte morirás, morirás cuando no te tema, cuando ni en el último suspiro de mi plena vida te piense, cuando todo mi mundo termine antes de que tu llegues, solo entonces morirás.



Muerte no te enorgullezcas,
aunque algunos te llamen poderosa y terrible,
puesto que nada de eso eres; porque todos
aquellos a quienes creíste abatir no murieron,
triste muerte, ni a mi vas a poder matarme,
esclava del hado, la fortuna, los reyes y los
desesperados, si con veneno, guerra y enfermedad
y amapola o encantamiento se nos hace dormir
tan bien y mejor que con tu golpe, de qué te jactas,
tras un breve sueño despertamos a la eternidad
y la muerte dejará de existir,

muerte morirás.”

diumenge, 15 de novembre del 2015

PRAY FOR PARIS



Vidas que se apagaron antes de lo que deberían, sueños que desaparecieron sin haberse cumplido, palabras que se quedaron para siempre en el silencio, unos “te quiero” que no llegaron a tiempo, miradas que no se volverán a cruzar, abrazos que no se volverán a sentir...

Preguntas que aparecieron, lágrimas que se derramaron, que se derraman y que se derramarán...

Desolación. Rabia. Odio. Tristeza.

Nadie ni nada tendría que cambiarle el destino a una persona. ¿Y aún tenemos que creer en la humanidad? ¿Esto es la humanidad? ¿Quitarles la vida arrancándoles todo, TODO, sin más es humano? Nadie tiene derecho a decidir sobre nadie y menos alguien como esos. Esos.

Luchemos por ellos, por los que por desgracia y por unos desgraciados ya no están. Luchemos por vivir en un lugar mejor, luchemos para que las cosas jamás terminen así, luchemos para que una vida jamás termine sin tener que terminar. Luchemos por nosotros, por ellos, por algo mejor. Luchemos...


A los héroes desconocidos que venían en ayuda durante la masacre. Para el hombre que me tranquilizó y puso su vida en la línea de fuego para tratar de cubrir mi cabeza mientras yo gemía, a la pareja cuya últimas palabras de amor me mantuvo creyendo en el bien en el mundo, a la policía que tuvo éxito en el rescate de cientos de personas, a los desconocidos que me recogieron en la carretera y me consolaron durante los 45 minutos en los cuales creía realmente que el chico que amaba estaba muerto...”  Testimonio de uno de los antentados -Isoble Bowdery  



diumenge, 25 d’octubre del 2015

Valentino Rossi tira a Marc Márquez en pista y “cae” con él

Todo empezó hace una semana, el día 18 de octubre en Phillip Island, estallo una guerra que solo Valentino Rossi (VR) entendía, de hecho en esa guerra creo que solo estaba él. Desde fuera, y a mi parecer, se veía como una estrategia para meter presión, estrategia que en teoría beneficiaria al mundial del piloto.

En la rueda de prensa de este jueves pasado, VR, empezó a “atacar” a Marc Márquez (MM). Según el piloto italiano: "Piensa como un niño: si yo no gano, tú tampoco" y puso en duda que MM hubiera sido su fan: “¿Es cierto que él tenía un poster mío en su habitación? No sé, ya no estoy tan seguro. Tal vez sea algo relacionado con su carácter. Creo que Marc siempre se quiere comparar conmigo, quiere luchar por superar mi número de victorias y títulos. Si yo gano este mundial sabe que tendría que ganar otro más para cogerme, pero si lo hace Jorge será más fácil para él".

En mi opinión, algunas de las declaraciones se le habían ido de las manos y es una pena porque empezó haciéndome gracia...

Soy de las que quería ver ganar un mundial más al ídolo de masas, quería ver ganar el décimo mundial a una persona que, para mi, era de 10. Curioso 10 mundiales y un 10 como piloto y persona. Pero hoy... Hoy ha caído un mito, a mi me ha caído... Y es una pena porque estaba haciendo un mundial de cojones...
Me da rabia tener que decirlo pero para mí, lo que ha pasado hoy, no es ninguna tontería, es algo que no se tendría que permitir jamás, algo inaceptable en un deporte como este. Una patada, en mitad de una carrera, no es algo que precisamente se tenga que quedar con 3 puntos menos en el carnet y una salida en la última posición en Valencia, porque recuerdo que a MM en Phillip Island por entrar una vuelta más tarde en el box le penalizaron sin poder terminar la carrera y ese fin de semana se fue con un 0 a casa. ¿Y VR? Valentino ha dado una patada a otro piloto, piloto que por suerte ha salido ileso y una sancion, que si la comparamos, se queda corta.


Valentino Rossi tira a Marc Márquez en pista y “cae” con él. Es una pena que la historia de dos grandes del motociclismo se acabe hoy, es una pena que el camino se tenga que separar de esta manera. Espero que Rossi recapacite y pida disculpas.