diumenge, 13 de març del 2016

La vida


La vida... La vida es caminar hacia a delante, pensando en el antes y en el después aunque a veces, más de lo que deberíamos en el antes que en el ahora.

La vida, es disfrutar de cada paso que damos, de cada momento vivido, de cada decisión tomada... Aunque a veces, tu alma en ruinas no te deje vivir el momento con la intensidad que se merece, ni disfrutar de cada minuto de esa vida que, si pudieras verla con otros ojos, te llenaría más de lo que imaginas...

La vida, es superar, luchar, ganar... La vida es hundirte una y otra vez y levantarte más veces de las que te hundes... La vida es hundirte hasta el fondo, no ver la salida, quebrarte en mil y un pedazos y aún así, saber subir hasta arriba, encontrar una salida y que alguien te abrace tan fuerte que cada pedazo vuelva a su sitio... La vida es superar, luchar, ganar...

La vida, es volar, vivir, gritar... Volar por encima de todo y de todos sintiéndote mejor que el día anterior, vivir con la fuerza de un tsunami y arrasar con todo a tu paso, gritar y que te oigan en cada rincón del universo... Vivir con más ganas cada día...

La vida, es soñar y conseguir... Soñar en algo mejor, luchar y conseguirlo... La vida es no tener salida y encontrarla...
La vida, al fin y al cabo, es lo que tu siembras. La vida es la historia que tu creas en cada momento, en cada decisión...
La vida buena, buena vida es... La vida es bonita si sabes como pintarla en cada momento y el saber, está, simplemente en el dejarte llevar... Haz lo que quieras en el momento que quieras... Siente que llevas las riendas de tu vida... Siente... Porque la vida es sentir, es tomar decisiones y equivocarnos, es reírnos de los errores y superarlos... 

La vida, puede ser tu mejor sueño o tu mayor pesadilla... Y hay dos tipos de personas, los que luchan por y para que su vida sea el mejor de sus sueños y los que se sientan a esperar... Esperan a que cambie y piensan que un día despertaran y todo será mejor... Aunque el segundo tipo de persona lo que no sabe es que el poder está en sus manos y que nada cambia si tu no empujas. Empujemos.

dimarts, 23 de febrer del 2016

Paraíso natural – Delta del Ebre

                               

Situémonos en el tiempo. Año 2000: "Por cojones se aprobará el plan hidrológico" palabras de Arias Cañete. Volvemos al año 2016: "El gobierno Español aprueba por decreto el "Pla hidrològic" sin escuchar la voz de la Generalitat ni del territorio. El documento prevé 465.000 hectareas más de regadio para los próximos cinco años."

Miles de persona llevamos más de 30 años de lucha que por nuestros cojones y por los de los que no están vamos a salir victoriosos. Lucha por salvar nuestra casa, casa que los de arriba ven con ojos codiciosos y les da igual todo lo demás, les da igual que desaparezca, les da igual todo lo que siente la gente, les da igual que el todo se vuelva en nada...

Siento pena. Pena por todas estas personas que se mueven por puro interés y arrasan con todo a su paso. Pena porque no sienten, no escuchan y no dejan sentir... Pena porque no dejan que sigamos vibrando cada vez que salimos a pasear por el Delta, ni que la gente de fuera venga a disfrutarlo. Egoístas.

La gente del “Delta del Ebre”. Nacimos, por suerte, en un paraíso natural. Un paraíso que por desgracia puede desaparecer. Nuestra casa. Ojala todo el mundo pudiera verlo tan solo unos segundos, segundos que os juro que bastarían, bastarían para enamorarle eternamente. Porque la vida no es solo vivir, la vida es sentir y por suerte, nosotros, vivimos en un lugar que nos hace sentir a cada paso.

Juntos somos fuerza, fuerza que lucha por algo mejor, fuerza que lucha contra los más poderosos, fuerza que lucha para que este paisaje perdure y, también, para que todos los que están por venir puedan sentir lo mismo al verlo.





Salvemos el Delta

diumenge, 31 de gener del 2016

Entre miradas

El teléfono no le suena... Ella, espera...
Hace unos días que mira cada instante el móvil esperando un mensaje o una llamada que no llegan pero que llegarán... Sabe que llegarán y lo espera... Espera que llegue ese instante para oír, otra vez, su voz. 
Espera impaciente, porque sin esos instantes del día es como si le faltara algo... Es como si le faltara el aire o como si fuera corriendo y de repente la tierra se hundiera... y se cayera al vacío... Porque le falta... Le falta oírle la voz... Le falta su “buenos días princesa”... Le falta saber como está, porque si él está bien, ella también y si no lo está, ella estará allí para sacarle esa sonrisa que tanto le gusta...
Esa sonrisa que hace que, él, sea especial, esa sonrisa que la enamoró esa noche... Tan pura, tan sincera... Esa sonrisa que le recuerda a esa noche tan mágica... La mejor noche, sin duda...
Esa noche en la que las miradas se cruzaban tímidamente... Esa noche en la que las miradas se llamaban y gritaban: “Mírame, mírame...” Deseaban cruzarse una vez tras otra... Y lo hacían porque, esa noche, se deseaban...
Se deseaban y después de unos años lo seguían haciendo... Porque se amaban... Y deseaban hacerlo durante el resto de sus días... Y se juraban cada día “para siempre”...
Al fin suena el teléfono, vuelve a oírle la voz, ella sonríe... Y a la vez, suspiran y se susurran un te quiero. Un te quiero tan sincero que hace parar el mundo y todo lo de alrededor desaparece mientras ellos sonríen...