No sé si serán
los kilómetros de distancia que nos separan o esa cruda etapa que nos toca
vivir nueva. No sé si será porque son ellos, por el querer, por lo vivido o por
sus dulces palabras. No sé si será porque es hoy y porque no fue ayer o porque
en éste día todo se remueve, lo bueno y lo malo, los suspiros, los recuerdos e
incluso el presente.
No sé qué será,
si ese “la distancia impide un beso o un
abrazo, pero nunca un sentimiento” de buena mañana que me ha desgarrado de
felicidad, o ese “te quiero mucho y te
extraño más” que siento tan dentro y profundo. O, quién sabe, quizá haya
sido el “la distancia nos impide
celebrarlo ahora” ese ahora que tanto urge pero que tan lejos queda. O el “aquí estaremos nosotros, mirándote i
celebrando cuando triunfes” que me da fuerza para luchar por todo y por
nada o con todo o sin nada, pero con ellos a pesar de la distancia. O el “la mejor guía de mi vida, mi fiel amiga”
que tanto anhelo y que a pesar de los años y la vida sigue estando ahí, acompañándome.
O el “des de siempre” que tanto nos representa
y que sin más palabras nos decimos todo. Ese “imprescindible amistad”, esa sonrisa en medio del vídeo que te hace
suspirar. Esa canción, esa liberación…
No sé qué será,
las palabras o las ganas, el día, la vida o la distancia. Los años o las
etapas. Las ganas de vivir o de estar viviendo. No sé qué será, de verdad que
no lo sé. No sé porque estoy triste a la vez que feliz, ni porque hoy todo llega y nada pasa. Pero hoy tengo ese dolor de estómago que te aparece de emoción y esas
lágrimas que caen de ilusión.


