dimarts, 13 de desembre del 2016

Confío en ti

Sé que la vida te ha dado más palos que alegrías, que llegar a la cima te ha costado sudar y sudar, que de los llantos has aprendido...
Sé que ha habido días que ni tu mismo confiabas en ti, que tenías ganas de dejar de luchar por tus sueños y que estabas cansado de todo, hasta de caminar, fuera cual fuera la dirección...
Sé que ha habido momentos en los que lo malo hacía decantar la balanza y lo bueno casi ni pesaba, que hasta soñar te dolía, que sonreír te costaba...
Sé, que hay días duros, días de mierda en los que dejarías de luchar, días que simplemente duelen. Y sé, que después de estos días llega todo, llega todo por lo que has luchado, llegan las sonrisas, llegan los triunfos...

Pero también sé, que si quieres puedes, que luchar siempre vale la pena y que lo más bonito de llegar, es el camino.
Sé que puedes con todo lo que te propongas, que tus sueños no son sólo tus sueños, que tus sueños son tus metas y tus metas tu destino. Lucha, lucha hasta cuándo te quedes sin fuerza, lucha hasta que te quedes sin aliento, lucha hasta caerte y cuando te caigas, vuelve a levantarte y sigue luchando. Lucha por ti, por ser quien quieres ser, por llegar donde te propongas.

Yo confío en ti y, te prometo, que si tu confías en mí, si lees esto cada vez que estés mal, todo saldrá bien. Porque si luchas con amor, pasión y fuerza puedes, porque el amor, la pasión y la fuerza pueden con todo. Aparta de ti todo lo negativo, a los que no confían en ti, las ganas de rendirte... Lo positivo siempre suma, sé positivo, hasta la lluvia tiene su parte bonita. Si un día no oyes la respuesta, descansa, cierra los ojos, aprovecha ese silencio, a veces, en el silencio está la respuesta. Yo confío en ti, lucha.


dissabte, 3 de desembre del 2016

Here and now

"No nos damos cuenta de lo que tenemos, hasta que lo perdemos"

El camino de la vida está lleno de idas y venidas, de caídas, de triunfos, de soledad, de alegría y de compañía, de miedo a fracasar, de ganas de luchar, de momentos de desesperación, pero sobretodo, el camino de la vida, está lleno de vida.
Lleno de una vida que pasa, de una vida corta, de una vida intensa que no la vivimos con intensidad. Lleno de una vida que no vivimos. No la vivimos hasta que llega un momento en nuestra vida que nos hace cambiar el chip, un momento que nos activa. Un momento, a partir del cual, nos hace vivir de verdad. Momento que, a lo mejor, llega más tarde que pronto o quizá, todo lo contrario y tienes suerte, y llega más pronto que tarde. 

No dejemos pasar la vida hasta que llegue el momento en que por fin veamos lo bonito que es vivir. Vivamos cada día, seamos felices, despertémonos pensando en todas las cosas buenas que tenemos, en lo bonito que fue ayer y las ganas que tenemos del mañana, pero sobretodo, de las ganas que tenemos del hoy, de vivir el momento.
Porque la vida no es lo que pasó ayer, ni lo que pasará mañana, la vida es ahora, la vida es vivir el momento en el que estamos, es soñar, es sentir que estamos donde tenemos que estar. La vida es ser conscientes de cada paso, del presente, la vida es vivirla.

Claro que la vida también está hecha de malos momentos, pero la vida es esto, la vida es caerte y levantarte, ser positivos incluso cuando lo hemos perdido todo porque, sabemos, que siempre llegará algo mejor y por eso disfrutamos del momento, por eso lo vivimos.

Vivamos aquí y ahora. Compartamos todo lo bonito. Aprendamos a apreciar que caminar bajo la lluvia, sonreír, ver salir el sol y abrazar son de las cosas más bonitas e importantes que tenemos en nuestro presente.

La felicidad compartida siempre es más bonita. Compartamos nuestra felicidad, que se entere todo el mundo de que somos extremadamente felices y vivimos el momento.


dimecres, 14 de setembre del 2016

Ponle actitud a la vida, a tu vida.

La sonrisa es la curva más bonita del camino de la vida, la curva que más nos cuesta conducir, la que más nos cuesta disfrutar… Nacemos sintiéndonos desdichados y nos empeñamos en valorar más las cosas negativas que se entrecruzan en nuestra felicidad… Le damos, a los sentimientos negativos, el poder de invadir cada centímetro de nuestro organismo, de hacerse poderoso en él, de borrar cada momento de felicidad para apoderarse de nuestra vida.

No nos damos cuenta, pero el peor enemigo de nosotros, somos nosotros mismos. Nos estamos condenando a cadena perpetua, nos atamos y nos privamos de respirar cada minuto de felicidad, de vivir intensamente, de entender que caminar con la arena debajo de los pies es uno de los mayores regalos que nos ha dado la vida…

Nos atamos… Nos atamos en vida, nos quitamos nuestra propia libertad… Nos sentimos esclavos de nosotros mismos, de la vida, de la sociedad… Corremos a toda prisa para llegar al metro, nos agobiamos si no llegamos, nos machacamos si lo perdemos y no disfrutamos, no sabemos disfrutar de cada bocanada de aire, no sabemos apreciar cada paso que damos bajo el sol, bajo el cielo intenso, bajo la lluvia… No nos damos cuenta que las cosas realmente importantes son las que no apreciamos, la felicidad más intensa está en las cosas que tenemos delante pero que no queremos ver.


La felicidad está en los abrazos espontáneos, en las caricias, en las miradas… La felicidad está en los “te quiero”, en la brisa del mar, en el aire fresco de la montaña… La felicidad está caminar, correr, sentir… La felicidad está en la actitud, en tu actitud. Tú eres el dueño de tu propia vida, el capitán que guía el barco en este mar de idiotas que desaprovechan sus días y tú, eres quien decides en que bando estás. En los que viven por vivir, en los que arrastran los pies, en los que se apenan de todo lo negativo o en los que le ponen actitud a la vida, en los que disfrutan de las pequeñas cosas, en los que viven con intensidad  y muestran la curva de la felicidad día a día, incluso cuando están en una de sus peores batallas.

Incluso en batalla más dura, en los días más nublados y en la tormenta más negra hay un faro que te ilumina. No dejemos que las cosas más miserables nos nublen los ojos, ni que nos quiten la sonrisa... Los problemas siempre vienen, no nos los creemos nosotros. Disfrutemos del regalo más bonito, la vida.