"No nos damos cuenta de lo que tenemos, hasta que lo perdemos"
El camino de la vida está lleno de idas y venidas, de caídas, de triunfos, de soledad, de alegría y de compañía, de miedo a fracasar, de ganas de luchar, de momentos de desesperación, pero sobretodo, el camino de la vida, está lleno de vida.
Lleno de una vida que pasa, de una vida corta, de una vida intensa que no la vivimos con intensidad. Lleno de una vida que no vivimos. No la vivimos hasta que llega un momento en nuestra vida que nos hace cambiar el chip, un momento que nos activa. Un momento, a partir del cual, nos hace vivir de verdad. Momento que, a lo mejor, llega más tarde que pronto o quizá, todo lo contrario y tienes suerte, y llega más pronto que tarde.
No dejemos pasar la vida hasta que llegue el momento en que por fin veamos lo bonito que es vivir. Vivamos cada día, seamos felices, despertémonos pensando en todas las cosas buenas que tenemos, en lo bonito que fue ayer y las ganas que tenemos del mañana, pero sobretodo, de las ganas que tenemos del hoy, de vivir el momento.
Porque la vida no es lo que pasó ayer, ni lo que pasará mañana, la vida es ahora, la vida es vivir el momento en el que estamos, es soñar, es sentir que estamos donde tenemos que estar. La vida es ser conscientes de cada paso, del presente, la vida es vivirla.
Claro que la vida también está hecha de malos momentos, pero la vida es esto, la vida es caerte y levantarte, ser positivos incluso cuando lo hemos perdido todo porque, sabemos, que siempre llegará algo mejor y por eso disfrutamos del momento, por eso lo vivimos.
Vivamos aquí y ahora. Compartamos todo lo bonito. Aprendamos a apreciar que caminar bajo la lluvia, sonreír, ver salir el sol y abrazar son de las cosas más bonitas e importantes que tenemos en nuestro presente.
La felicidad compartida siempre es más bonita. Compartamos nuestra felicidad, que se entere todo el mundo de que somos extremadamente felices y vivimos el momento.


