dissabte, 3 de desembre del 2016

Here and now

"No nos damos cuenta de lo que tenemos, hasta que lo perdemos"

El camino de la vida está lleno de idas y venidas, de caídas, de triunfos, de soledad, de alegría y de compañía, de miedo a fracasar, de ganas de luchar, de momentos de desesperación, pero sobretodo, el camino de la vida, está lleno de vida.
Lleno de una vida que pasa, de una vida corta, de una vida intensa que no la vivimos con intensidad. Lleno de una vida que no vivimos. No la vivimos hasta que llega un momento en nuestra vida que nos hace cambiar el chip, un momento que nos activa. Un momento, a partir del cual, nos hace vivir de verdad. Momento que, a lo mejor, llega más tarde que pronto o quizá, todo lo contrario y tienes suerte, y llega más pronto que tarde. 

No dejemos pasar la vida hasta que llegue el momento en que por fin veamos lo bonito que es vivir. Vivamos cada día, seamos felices, despertémonos pensando en todas las cosas buenas que tenemos, en lo bonito que fue ayer y las ganas que tenemos del mañana, pero sobretodo, de las ganas que tenemos del hoy, de vivir el momento.
Porque la vida no es lo que pasó ayer, ni lo que pasará mañana, la vida es ahora, la vida es vivir el momento en el que estamos, es soñar, es sentir que estamos donde tenemos que estar. La vida es ser conscientes de cada paso, del presente, la vida es vivirla.

Claro que la vida también está hecha de malos momentos, pero la vida es esto, la vida es caerte y levantarte, ser positivos incluso cuando lo hemos perdido todo porque, sabemos, que siempre llegará algo mejor y por eso disfrutamos del momento, por eso lo vivimos.

Vivamos aquí y ahora. Compartamos todo lo bonito. Aprendamos a apreciar que caminar bajo la lluvia, sonreír, ver salir el sol y abrazar son de las cosas más bonitas e importantes que tenemos en nuestro presente.

La felicidad compartida siempre es más bonita. Compartamos nuestra felicidad, que se entere todo el mundo de que somos extremadamente felices y vivimos el momento.


dimecres, 14 de setembre del 2016

Ponle actitud a la vida, a tu vida.

La sonrisa es la curva más bonita del camino de la vida, la curva que más nos cuesta conducir, la que más nos cuesta disfrutar… Nacemos sintiéndonos desdichados y nos empeñamos en valorar más las cosas negativas que se entrecruzan en nuestra felicidad… Le damos, a los sentimientos negativos, el poder de invadir cada centímetro de nuestro organismo, de hacerse poderoso en él, de borrar cada momento de felicidad para apoderarse de nuestra vida.

No nos damos cuenta, pero el peor enemigo de nosotros, somos nosotros mismos. Nos estamos condenando a cadena perpetua, nos atamos y nos privamos de respirar cada minuto de felicidad, de vivir intensamente, de entender que caminar con la arena debajo de los pies es uno de los mayores regalos que nos ha dado la vida…

Nos atamos… Nos atamos en vida, nos quitamos nuestra propia libertad… Nos sentimos esclavos de nosotros mismos, de la vida, de la sociedad… Corremos a toda prisa para llegar al metro, nos agobiamos si no llegamos, nos machacamos si lo perdemos y no disfrutamos, no sabemos disfrutar de cada bocanada de aire, no sabemos apreciar cada paso que damos bajo el sol, bajo el cielo intenso, bajo la lluvia… No nos damos cuenta que las cosas realmente importantes son las que no apreciamos, la felicidad más intensa está en las cosas que tenemos delante pero que no queremos ver.


La felicidad está en los abrazos espontáneos, en las caricias, en las miradas… La felicidad está en los “te quiero”, en la brisa del mar, en el aire fresco de la montaña… La felicidad está caminar, correr, sentir… La felicidad está en la actitud, en tu actitud. Tú eres el dueño de tu propia vida, el capitán que guía el barco en este mar de idiotas que desaprovechan sus días y tú, eres quien decides en que bando estás. En los que viven por vivir, en los que arrastran los pies, en los que se apenan de todo lo negativo o en los que le ponen actitud a la vida, en los que disfrutan de las pequeñas cosas, en los que viven con intensidad  y muestran la curva de la felicidad día a día, incluso cuando están en una de sus peores batallas.

Incluso en batalla más dura, en los días más nublados y en la tormenta más negra hay un faro que te ilumina. No dejemos que las cosas más miserables nos nublen los ojos, ni que nos quiten la sonrisa... Los problemas siempre vienen, no nos los creemos nosotros. Disfrutemos del regalo más bonito, la vida.


diumenge, 21 d’agost del 2016

Al ritme de la vida

La brisa t'acompanya a cada pas onejant al ritme de les onades. L'aigua, fosca quasi bé com la negror, xoca contra els espigons formant un mar d'escuma blanca que arriba ballant fins la sorra de color daurat. Mentres tu sents el ritme de la vida, sents la sal i l'olor del bell mar t'invaiex tot el cos, cada centímetre, cada racó inesperat i, com el big bang, una explosió de sentiments vola mentres tu voles amb la brisa i volant vas vivint, perquè el mar és vida, la vida té la dona el mar.


I mentres voles, trenquen les onades de la vida, els dies passen i canvien i mentres canvien, cambiem. La tormenta s'aproxima i s'allunya, la marea puja i baixa al ritme del vals dels nostres cors, el sol i la lluna lluiten, dia i nit, per iluminar, sense descans, el petit camí que anem llaurant a cada pas que donem, pasos ferms, pasos amb vida i lluita.


Vora el mar avancem i sentim, la brisa ens segueix espentejant i mentrestant va jugant amb els cabells, com un nen petit que juga amb la llana entre els seus dits, seguim avançant pel camí de la vida ferma... Pasos, tot i que de vegades dubitatius, la major part del temps segurs, lluitadors i amb una direcció clara.


El mar xoca contra les nostres cames i va borrant les petjades que deixem a cada pas i sense rastre seguim avançant, com si aquest viatge no l'hagués fet ningú... Però l'has fet tu i pas a pas l'has fet teu, tan teu i tan poc d'ells. Aquest camí et coneix com un ocell coneix el mar del cel, com si de lluny mirés una petita funció, coneix cada caiguda i la força que has fet per tornar-te a aixecar més fort, coneix cada rialla i el que t'ha costat guanyar-la, cada llàgrima que ha recorregut el teu rostre els dies més foscos, cada passa, cada inspiració i expiració... Perquè el camí només és teu, de ningú més, teu...


Però la funció s'acaba, passa el temps, els dies, els anys... I s'acaba, s'apaga... S'apaga com el sol cada nit i la lluna cada dia, s'apaga com les llums al arribar el dia... I als últims instants, recordaràs cada pas donat, cada rialla, cada segon de la teva vida i llavors, només llavors, te'n adonaras si has viscut cada segon amb la intensitat que mereixia... I com només als últims minuts ens en adonarem d'això, i ja serà massa tard, et dic, a tu, que lluitis, que visquis, que et sentís viu. A tu, si a tu, viu, sent, segueix endavant...