Luchar
por un sueño no suele ser precisamente fácil por eso, mucha gente
deja de luchar por los suyos, dicen que son imposibles o,
simplemente, los dan por perdidos mucho antes de intentar ir a por
ellos.
Obviamente
todo se puede conseguir, pero no por eso tiene que ser fácil. Cuando
quieras ir a por algo te costará, querrás dejar de luchar, te dirán
que dejes de soñar con pajaritos e incluso, a lo mejor, se ríen de
ti. Pero joder, si es de lo que depende tu felicidad lucha, no
escuches, avanza y soporta el dolor de los golpes que recibirás,
porque ten por seguro que vas a recibir.
Lucha,
porque dependiendo de donde acabes estarás lleno o no, serás feliz
o no, sentirás que has valido o no, que has dejado huella en el
recorrido o no. Y este “o no” te puede hacer sentir
insignificante, el grano de arena más pequeño de la playa, te puede
doler durante el resto de tu vida.
No
escuches, porque te dirán que no puedes, seguramente, porque ellos
no consiguieron lo que querían en su momento. Te menospreciarán y
querrán que vayas por el camino que va todo el mundo aunque, tu,
quieras ir por otro.
Avanza,
avanza siempre en la dirección que creas correcta, no dejes de
hacerlo, todo tiene su recompensa, llegar a la cima puede ser el
mejor regalo.
Soporta
el dolor de los golpes, porque cuando todo haya terminado solo
recordarás los momentos de felicidad y lo grande que te sientes por
haber llegado donde estás. Los mejores sueños ocurren cuando estas
despierto.
Si
algo he aprendido, en este corto recorrido, que lo fácil no te dará
la felicidad y lo que fácil llega fácil se va. Nada de lo que haces
se borrará sin más, siempre hay una huella que se queda marcada en
algún lugar del largo camino.
Los sueños se cumplen siempre, solo tienes que luchar un poco.
Los sueños se cumplen siempre, solo tienes que luchar un poco.


